Durante una pila de años compré cada sábado Le Monde para leer la crónica gastronómica semanal de Robert Courtine, más conocido por el pseudónimo de La Reynière. Aquella sección mantenía la mejor tradición de artículos basados en la documentación histórica, el comentario personal, la receta correspondiente y las direcciones de los restaurantes escogidos en función del plato que comentaba. Era un gran estilo clásico, que aquí practicó en Destino el recordado Pickwick, es decir Néstor Luján. Hoy les secciones gastronómicas en diarios y revistas son más funcionales, raramente escritas con la inspiración de aquellas. La Reynière era una institución en las páginas de otra institución. Comenzó a escribir los comentarios gastronómicos de Le Monde en 1952. En 1991 apareció una última recopilación de sus crónicas en el libro Autour d'un plat. Uno de los capítulos estaba dedicado a l'oeuf à la coque, el huevo pasado por agua. Los gastrónomos petulantes podían sentirse sorprendidos de que tan elemental receta fuese objeto de atención, pero eso era problema suyo. El capítulo del huevo pasado por agua proporcionaba algunas de las páginas más apasionadas, orientaciones y variantes
