Esta semana se cumple el cincuentenario de la Guerra de los Seis Días entre Israel y los países árabes vecinos. La victoria israelí significó la ocupación por la fuerza de nuevas tierras palestinas en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, después de las que ya ocupó en el momento de la fundación de Israel en 1948. La ONU ha reclamado en infinitas resoluciones la creación de dos estados en aquel territorio. Los palestinos, incluso el movimiento radical Hamás, lo acepta. Los israelís, no. De los 8,7 millones de habitantes de Israel, el 77% de la población
