También publicado en Eldiario.es
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid acaba de obligar al Estado a indemnizar con 1.494 millones de euros a la compañía de autopistas Abertis. La resolución judicial destapa una vez más el mecanismo perverso por el que las grandes empresas privadas concesionarias de servicios públicos no asumen el riesgo inherente a cualquier negocio y obligan por contrato previo a la administración a indemnizarlas en caso de no alcanzar las expectativas previstas de rendimiento de sus inversiones. Si estas expectativas aumentan, negocio redondo para el concesionario. Si disminuyen, sus intereses se ven igualmente cubiertos por el erario público. La sentencia ha revelado la existencia de un informe del Consejo de Estado que en 2006 alertó sobre la inclusión de una arriesgada cláusula de compensación en el convenio
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid acaba de obligar al Estado a indemnizar con 1.494 millones de euros a la compañía de autopistas Abertis. La resolución judicial destapa una vez más el mecanismo perverso por el que las grandes empresas privadas concesionarias de servicios públicos no asumen el riesgo inherente a cualquier negocio y obligan por contrato previo a la administración a indemnizarlas en caso de no alcanzar las expectativas previstas de rendimiento de sus inversiones. Si estas expectativas aumentan, negocio redondo para el concesionario. Si disminuyen, sus intereses se ven igualmente cubiertos por el erario público. La sentencia ha revelado la existencia de un informe del Consejo de Estado que en 2006 alertó sobre la inclusión de una arriesgada cláusula de compensación en el convenio
