Una de las edificaciones humanas más admirables y menos valoradas son los bancales de piedra seca que convierten las pendientes abruptas del terreno en terrazas aprovechables de rellanos escalonados, hasta esculpir el paisaje con un sentido utilitario y formar una trama estructurada en red, pentagramada por las rayas líticas. Son las “catedrales de los pobres”, en expresión de Lluís Foix en el libro El que la terra m’ha donat. Para conmemorar el segundo aniversario de la declaración de esta tènica como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, del 23 al 29 de
noviembre próximo tendrá lugar una Semana de la Piedra Seca en
colaboración con numerosas entidades del territorio. El
