Un viento es, por definición, algo etéreo, inasible, vaporoso, sin embargo las definiciones a veces se equivocan. La tramontana es un viento local tremendamente sólido, corpóreo, presente, cargado de consecuencias prácticas en la atmosfera del día. Dedicar todo un trabajo a hablar materialmente de un viento, como hice en 2015 en mi libro Elogi i refutació de la tramuntana (Colección Josep Pla, Diputación de Girona) requiere que el tema proporcione suficiente rendimiento documental e interpretativo, no solo ganas de hablar. En realidad era mi segundo libro monotemático, después del que le dedicamos a cuatro manos el biólogo figuerense Josep M. Dacosta y yo en la colección Quaderns de la Revista de Girona en 1995,
