Al nacionalismo conservador de Convergència i Unió (ahora Junts pel Sí) no le ha bastado con privatizar durante el mandato del anterior alcalde Xavier Trias el espacio público del puerto deportivo construido a raíz de los Juegos Olímpicos a lo largo de la avenida Juan de Borbón de la Barceloneta ni con impedir físicamente el acceso al muelle para destinarlo a una Marina Port Vell reservada a 148 amarres de grandes yates de lujo en pleno centro de la ciudad. Ahora pretende repetir la misma operación a escala de toda Catalunya, con