El último escándalo de corrupción ha llegado esta vez de Europa, destapado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación Luxleaks: el primer ministro de Luxemburgo y actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (en la foto), estableció acuerdos con 340 multinacionales para que declarasen sus beneficios en este pequeño país (0,5 millones de habitantes, 130 entidades bancarias distintas) y rebajarles el impuesto de sociedades del 22% vigente como media en los lugares donde en realidad operaban a un 2% de favor en el paraíso fiscal de acogida, con la consiguiente infracción a las haciendas públicas de
