Cualquier seguidor de la música latina en Barcelona tiene probabilidades de haber escuchado alguna vez en el escenario, sin saberlo, al flautista y cantante argentino Pablo Andrés Giménez. Se le conoce por su discreción y por la cantidad de grupos musicales en los que participa, así como las colaboraciones con otros cantantes. Ahora, tras siete años de trabajar en Barcelona en aquellas condiciones, se ha decidido a protagonizar un concierto de su propia cosecha, con la colaboración de un puñado de sus numerosos colaborados. Tuvo lugar el pasado viernes en el auditorio del centro cívico Parc Sandaru de