El 9 de noviembre se cumplen 25 años de la caída Muro de Berlín a mazazos. Justo dos meses antes el colega Xavier Miserachs me fotografió ante él con una mirada llena de expectativas. No estoy seguro de que el 25 aniversario del final de la guerra fría sea para lanzar cohetes, vista la actuación desde entonces de nuestro sistema político occidental (y también del oriental). Hoy permanecen en pie muchos otros Muros de Berlín, tanto físicos (la salvaje valla de Melilla, el aberrante muro de hormigón palestino-israelí) como sociales (las desigualdades y exclusiones en aumento) o mentales (los viejos y nuevos nacionalismos). Desde el momento de
