Ayer tomamos el camino de Roses a cala Montjoi para maravillarnos ante la extensión de viña nueva del Mas Marés de la mano de su propietaria, la viticultora de octava generación Anna Espelt. En lo alto del Pla de les Gates y con la silueta del cabo Norfeu al fondo, sacó del coche una botella y unas copas para probar en compañía el "Escumós Anna Espelt Cap de Creus" justo ahí de donde viene. En aquel instante de revelación comprendí su comentario: “Muchas cosas las he hecho porque no sabía que eran imposibles”. Al casarse sus abuelos, los padres de la novia les ofrecieron una parcela de viña como regalo de bodas, de modo que contaron entre los fundadores de la Cooperativa del pueblo de Pau. Vendían la uva al gran fabricante de
