29 mar. 2019

Una de las plazas más bonitas y maltratadas de Barcelona

La paralización anunciada durante seis meses más de las obras de remodelación del mercado de Sant Andreu es una pésima noticia que viene a sumar-se a las anteriores a propósito de un equipamiento privilegiado y maltratado. Una de las plazas porticadas más bonitas y menos conocidas de Barcelona es precisamente esta del Mercadal de Sant Andreu. Acoge en su centro desde 1914 la estructura de hierro del mercado municipal, una pequeña joya incrustada dentro de otra. La estructura del mercado había quedado caduca y era preciso emprender la reforma, igual que se han restaurado muchos otros de la activa red de 40

27 mar. 2019

El nuevo libro de Rossend Domènech quiere explicar el mundo desde Roma

Al tomar Quim Curbet esta foto pocos días atrás al pie de la Fontana dei Libri romana, Rossend Domènech acababa de comunicarnos que a finales de mes presentaba su libro de ensayo Els nous bàrbars, publicado por la editorial Gregal. La presentación barcelonesa tuvo lugar ayer martes en la librería La Central del Raval. Asistí. Nos une una vieja colaboración, somos autores a cuatro manos del libro Roma, passejar i civilitzar-se. Él sigue viviendo en Roma, yo sigo yendo. Nos libramos a paseos y sobremesas similares a los de años atrás y arreglamos el mundo. Ahora él acaba de poner sus observaciones

25 mar. 2019

Tarragona recuerda poco la importancia de la Tarraco romana

La ciudad y la comarca de Tarragona deberían ser por méritos sobrados el gran polo de atracción de la historia romana del sur de Europa, sin embargo protagonizan el demérito de ser una de las capitales provinciales de aquel imperio que lo ha olvidado más sobre el terreno de hoy en cuanto a presentación moderna del patrimonio histórico. Hispania fue la provincia mas romanizada del Imperio. La capitalidad provincial de Tarraco se tradujo en un conjunto monumental sin precedentes en todo el Mediterráneo fuera de Italia: muralla, circo, anfiteatro, teatro, temple a César, acueducto... El provecho extraído modernamente de ello como equipamiento cultural es mínimo. El Museo Nacional Arqueológico de Tarragona ya era obsoleto

22 mar. 2019

Caminata provenzal sin colorines junto al poeta René Char

Amante de caminatas por los paisajes provenzales, solía utilizarlas para poner a prueba, en voz alta, los poemas en gestación. Vivió casi toda su vida en Isle-sur-la-Sorgue, cerca de Aviñón, el pueblo natal que él desembarazó de los clichés de la Provenza de acuarela. Dio a la comarca una pasión que no es la del cliché. Tenía un sentido moral del paisaje. Tras el aspecto de cíclope esquinado (1,92 metros de altura, mandíbula de Polifemo), palpitaba una de las voces más líricas y renovadoras. Demostró que el localismo meridional no siempre fue de cartón-piedra. Alternó el curso del año entre la tierra natal y el hervidero cultural de París, mientras desembarcaban en la Provenza los

20 mar. 2019

El día en que bajé al “infierno” de la Biblioteca de Catalunya

La noticia de que la Biblioteca Britànica acaba de colgar en la red 2.500 antiguos libros eróticos digitalizados que habían formado parte de su “infierno” o sección cerrada de obras censuradas me ha llevado a recordar el reportaje que publiqué en primicia sobre el “infierno” de la Biblioteca de Catalunya, en noviembre de 1982 en la revista mensual barcelonesa Crònica. Era el primer periodista en acceder al oscuro objeto de la maldición oficial, a los libros que la moral reprobaba, situados en unas polvorientos estantes del subsuelo de la Sala de Reserva, solo conocidos por los profesionales de la institución y retirados de la consulta pública desde la época de la Generalitat republicana, no de la posguerra franquista. Bajé a aquel “infierno” bajo la mirada

18 mar. 2019

En la plaza de Lladó casi todo parece neoclásico, por fortuna

Este sencillo edificio público construido en 1905 con aires de clasicismo ordenado y simétrico ennoblece la plaza mayor de Lladó, a 14 km de Figueres en dirección a Olot. Sus ocho plátanos centenarios (hasta hace veinte años eran nueve) procuran en verano una de las sombras más distinguidas de la comarca. En la época de los abuelos era el Sindicato Agrícola de La Garrotxa. En la época de los padres, el legendario restaurante Can Kiku, regentado hasta cerrar las puertas por jubilación en 2011 por Francesc Marcé y su mujer Dolors Sala. Acaban de restaurar la planta baja como nuevo bar con terraza de lo más agradable. En Can Kiku las judías con salpiquet, la ensalada fría de pota i tripa, la oca con peras, los pies de cordero con guisantes, el arroz de bogavante o el pescado del día traído de Roses ya eran herencia de una leyenda anterior, la Fonda de Cal Gran, gobernada desde 1930 por Felicià Vilar, que todos llamaban Flacià. Josep Pla sostuvo que en Cal Gran de Lladó se comían “los tordos más afrodisíacos de la tierra”. Lo escribió en el magnífico retrato literario dedicado al pintor de la localidad, Marià Llavanera, en el libro Homenots, Tercera sèrie. Las cuatro últimas

15 mar. 2019

Ca la Francisqueta de Llers o la alta virtud de la modestia

En su juventud Francisqueta Bagó caminaba cada día los 7 km que separan Llers de Figueres para servir mesas en el acreditado restaurante de Ca la Teta, en el hotel Durán. En 1951 le tocó alojar y alimentar en su casa durante tres días a los músicos de la cobla-orquesta de la fiesta mayor. Encontró que era capaz y abrió fonda propia, con habitaciones y comedor, ayudada por el marido Carles Sáenz. Ca la Francisqueta de Llers sigue siendo, casi siete décadas después, una pequeña institución. Ayer acudimos a comer junto al amigo Josep Lloret como quien entra en un templo milagroso y concurrido de la virtud de la modestia. Su menú diario de cuatro platos, vino y café a 10€ redondos por persona tiene fama de calidad, básica

13 mar. 2019

Todo ciudadano latino tiene dos patrias: la suya y Roma

Hablamos una lengua derivada por vía directa del latín, de los ocupantes y colonizadores romanos desembarcados por primera vez en Hispania a través del puerto de Empúries el año 218 aC. La romanización ha sido idealizada con frecvuencia a copia de generalizaciones, aunque sin duda significó en muchos lugares un salto de modernidad, un grado incipiente de alfabetización, el aprendizaje de nuevas técnicas, la aplicación del derecho romano y un conjunto de beneficios acompañados por la crueldad de los enfrentamientos bélicos y la explotación de la esclavitud. El Imperio romano demostró habilidad en

11 mar. 2019

La cocina a la brasa merece un festival mejor organizado

La convocatoria durante este último fin de semana en el parque de la Torrassa (Hospitalet de Llobregat) del Festival What de Foc!, dedicado a la cocina a la brasa, me hizo correr hasta allí desde el primer día. La iniciativa era de gran interés, aunque afirmar que reunía “a los mejores chefs de barbacoa” solo era un eslogan publicitario. En realidad la organización cojeaba por todos lados, las colas resultaban larguísimas y la comodidad precaria. Suerte de la bonanza ambiental, el confort climático era el único disponible. A pesar de todo la cocina a la brasa constituye un arte al mismo nivel o más que la cocina de cazuela o de horno. Aquí tenemos pocos establecimientos que se enorgullezcan de ella.  El uso emocional de la definición del mítico oficio de

9 mar. 2019

Elegía del color de Roma o el paso del tiempo como mérito

La gama de tonos ocres del intonaco o estucado que reviste las fachadas del centro urbano barroco de Roma se acerca mucho al color variable del bronceado de la piel humana. Más que una técnica de revestimiento, es un un maquillaje que pone de relieve la relación trabajada con el buen gusto, una muestra de la sabiduría de ejercer el encanto desde la primera impresión aparente. El encanto debe saber apreciarse de cerca y, a poder ser, desde dentro. La belleza a veces se deja poseer. Así, pues, el estucado romano dista mucho de ser solo una técnica de revestimiento. El color de la Roma barroca protagonizado por el intonaco de las fachadas ha constituido un leitmotiv de los esfuerzos descriptivos de algunos escritores. Sin embargo escribir no puede describir todas las sensaciones, muchas veces constituye un sucedáneo cojo de lo visto, sentido, palpado. Por eso el color de las fachadas barrocas de Roma es un símbolo de la belleza de la ciudad, porque conserva con orgullo y eficacia la riqueza comprobada de lo inexpresable, la supremacía de lo vivido sobre lo escrito. Algunas bellezas se resisten a dejarse escribir porque el trato que creen merecer debe ser más intencionado que una técnica

7 mar. 2019

Piazza Navona, para salvar imperiosamente la fe en algunas cosas

Como amante de Roma no voy exactamente a esta ciudad, sino a Navona. No sé si constituye una necesidad física o un imperativo moral, pero tan solo al tomar posesión cutánea de la céntrica plaza y consumir el primer espresso en la terraza del bar Tre Scalini siento haber llegado al destino, percibo el preludio de una sintonía y experimento la sensación de que ya no será necesario decir más. Toda la Roma con la que me dispongo a intimar se halla compendiada aquí. El liderazgo de Piazza Navona no viene dado solo por el decorado barroco magistral, sino por el acierto de mantener hasta hoy el carácter de lugar de confluencia instintiva, de intercambio natural de presencias, divagaciones y miradas. Si Roma es una ciudad para pasear y civilizarse, Navona es una "ciudad" para sentarse y civilizarse. El turismo conduce hasta aquí una corriente impetuosa de gente. Al margen de los engorros ineludibles, representa un destino para cuando se dispone de un lapso de tiempo medido en madurez del deseo más que en horas, aunque solo se disponga de cinco minutos furtivos entre dos reglamentarias pérdidas de tiempo, pero cinco minutos soberanos

1 mar. 2019

La mirada del poeta Joseph Brodsky con ojos color de mostaza y miel

Joseph Brodsky, nacido y criado en San Petersburgo, empezó de joven a practicar la poesía y la traducción. A los 24 años fue acusado por el régimen soviético de “parasitismo social” y condenado a cinco años de trabajos forzados, de los que solo cumplió uno y medio gracias a la intervención de Jean-Paul Sartre y otros intelectuales. En 1972 las autoridades le “sugirieron” que abandonase la URSS. Lo hizo con una maleta que contenía la máquina de escribir y un libro de poemas de John Donne. Tras cortas estancias en Viena y Londres, encontró empleo de profesor en universidades norteamericanas, primero la de Michigan y luego la