Este artículo también se ha publicado en eldiario.es, sección Catalunya Plural
Que Mariano Rajoy se desplace el próximo martes 8 de enero a Figueres para “inaugurar” personalmente la línea ferroviaria de AVE entre Madrid, Barcelona, Girona y la capital ampurdanesa, sin conexión directa de momento con la vecina frontera y el resto de la red europea, representa la enésima incongruencia de las muchas que acumula la construcción del nuevo trazado de alta velocidad. La obra pública más importante de las últimas décadas encarna un cúmulo de despropósitos, a los que pone la guinda la presencia de Rajoy. Más que una inauguración habría sido preciso un acto oficial de disculpas.
Que Mariano Rajoy se desplace el próximo martes 8 de enero a Figueres para “inaugurar” personalmente la línea ferroviaria de AVE entre Madrid, Barcelona, Girona y la capital ampurdanesa, sin conexión directa de momento con la vecina frontera y el resto de la red europea, representa la enésima incongruencia de las muchas que acumula la construcción del nuevo trazado de alta velocidad. La obra pública más importante de las últimas décadas encarna un cúmulo de despropósitos, a los que pone la guinda la presencia de Rajoy. Más que una inauguración habría sido preciso un acto oficial de disculpas.
¿Qué se piensa el gobierno español que inaugura? Resulta ridículo de entrada un viaje institucional para estrenar la conexión en alta velocidad entre Madrid y Figueres, donde será necesario apearse y cambiar de AVE para conectar con la red francesa. El enlace directo, sin cambio de tren, está anunciado para el mes de abril, con enorme retraso sobre las previsiones. Incluso en abril aun quedará pendiente de
















