24 mar 2021
Casi todos los buenos restaurantes son una historia de amor, como el Bo.TiC
22 mar 2021
Degüellan árboles centenarios en la cuneta de carreteras secundarias
19 mar 2021
Una cita en Venecia el tercer sábado de julio con código QR
17 mar 2021
El nombre de Margarita Rivière a una plaza del barrio de Les Corts
15 mar 2021
Otra situación insólita el próximo verano: no pagar en la autopista
12 mar 2021
Los sonsos deberán esperar unos días más, como el desconfinamiento
10 mar 2021
La tramontana no sopla como antes, ¿dónde iremos a parar?
8 mar 2021
Los hemanos Roca deciden bajar del Olimpo para ser normales
5 mar 2021
La plaza de Sant Pedro del Vaticano tenía horario nocturno
3 mar 2021
El regreso a escena de Guillermina Motta por cantantes interpuestas
1 mar 2021
De una consolación a otra, si puede ser en Collioure, a orillas del mar
20 feb 2021
El mercado graciense de la Abacería será Hollywood, algún día
18 feb 2021
La agudeza de la luz de la mañana en el templo de cabo Súnion
15 feb 2021
La librería de Ceret no cierra porque los clientes no quieren
12 feb 2021
Los castaños de Indias viven una vejez espléndida, según donde
10 feb 2021
Fra Angelico no respira igual en Madrid que en Florencia
8 feb 2021
Algunas ruinas se modernizan en Roma, la Ciudad Eterna
6 feb 2021
Joan Manté, el jefe de sala del Motel de Figueres que lo sabe todo
5 feb 2021
“Sei grande, grande come te, sei grande solamente tu”
1 feb 2021
Robert Ruark, descubridor sin descubrir de la Costa Brava
Robert Ruark era un escritor famoso en Estados Unidos que con la renta de los derechos de autor pudo llevar una vida de millonario de 1953 hasta morir en 1965 en un chalet de la playa de Sant Antoni de Calonge con dos sirvientas (foto adjunta), secretario, jardinero y chofer de sus dos coches Studebaker y Roll-Royce, para los que mandó construir un garaje de diseño a los arquitectos emergentes Enric Tous y Josep M. Fargas. Descubrió el lugar a raíz de la amistad con la actriz inglesa Madeleine Carroll, residenciada en el Castillo Madeleine de la misma localidad cuando no se encontraba rodando en Hollywood. Ambos fueron responsables de los veraneos de Truman Capote en Palamós en 1960 y 1961, así como de las visitas de Ava Gardner (originaria de Carolina del Norte como Ruark),

















